Las fachadas de cerámica han sido parte de todos los periodos arquitectónicos de la historia. Desde los egipcios, griego y romanos hasta árabes, barroco y el modernismo catalán.
Esto debido a sus propiedades que lo hacen un material altamente resistente, fácil de limpiar y altamente estético, según, la opinión de muchos interioristas.
La cerámica entrega una máxima protección térmica a las construcciones, evitando la humedad. Posee propiedades acústica, mitigando los sonidos, es altamente protectora en caso de incendio.

Además, estéticamente aporta luminosidad, limpieza, colorido y la posibilidad de poder jugar con diferentes diseños.
Muchos estudios han demostrado los beneficios que aporta la cerámica a las fachadas de edificios como.
1-. Entre mayor integridad y durabilidad a las fachadas.
2-. Entrega una mayor estética por los acabados de la superficie como: brillo, mate, relieve y color.

3-. Existe la posibilidad de placado o anclaje mecánico.
4-. Es incombustible.
5-. Resistente a los productos químicos, a la abrasión y a agentes externos.
Durante los últimos años la tecnología ha desarrollado grandes avances en los materiales que utilizan para la fabricación de las cerámicas y también para los sistemas de instalación.
Un ejemplo de ello son los adhesivos cementosos, que contienen aditivos específicos que mejoran ampliamente la adherencia de la baldosa y la resistencia a agentes externos.

Por ello, si usted o la comunidad de vecinos de su edificio, ha pensado en realizar una reforma integral, o bien, una restauración de fachada. Piense en las ventajas de los revestimientos de cerámicas y contacte a una empresa especialista en reformas y rehabilitación de edificios. Pida su presupuesto!

